lunes, 6 de octubre de 2008

EL NOMBRE DE DIOS "YO SOY". EDITH STEIN

EL NOMBRE DE DIOS “YO SOY”.

“Quisiéramos ahora abordar la última de todas las cuestiones acerca del ser bajo un ángulo completamente diferente: el nombre que Dios se da a sí mismo: “Yo soy el que soy”. Pag. 359.

Al hablar de estas cuestiones, de entrada, es algo diferente, porque se ha acostumbrado hablar del ser en cuanto que es actual, temporal y finito. En esta cuestión vemos que se habla de un Ser que se da a sí mismo, “Yo soy el que Soy”, y por tanto aquí está la diferencia de los demás seres, no se manifiesta como, Yo soy el ser o yo soy el ente.
Tal vez nuestra capacidad humana no alcanza a asir la esencia de éste ser que se manifiesta. Pero San agustín toma este concepto y trata de darle una explicación desde una manera muy humana, él dice que se manifiesta como una persona, y existe diferentes interpretaciones de esto, y concluyen señalándolo como una persona que se manifiesta pero de una manera distinta a las demás seres finitos, hasta cierto punto vemos el Ser que se manifiesta, como lo primero de todo.

“Según las numerosas afirmaciones ya enunciadas, se puede suponer que el ente primero, a sí designado es necesariamente una persona. Sólo una persona puede crear, es decir, llamar a la existencia en virtud de su propia voluntad”. Pág. 359

Cabe aludir que cuando se habla de “persona”, hace alusión a alguien que es abierto y que es relacional con los demás, ciertamente haciendo la interpretación de lo que Tomás de Aquino plantea como persona, y por otro lado es alguien que subsiste por si solo, y da movimiento a los demás que esta en Él.
Detrás del Yo soy, parece ser que ejerce la libertad de expresarse lo que Es, sin ninguna dependencia de algo, porque es la causa primera de todo. Y cuando un acto no es un acto libre es porque está producido de alguien, y por tanto no se puede hacer una igualación con la causa primera “Dios”.

El ser del Yo Soy, se da a conocer con certeza de que es Él, no existe duda de su ser, en cambio el hombre con su razón y libertad que lo determina connaturalmente hombre, se manifiesta desde la experiencia particular de sí. Sólo se puede llamar Yo a algo que existe de una manera muy específica que los demás entes.

Se comenta del “Yo” que es único y que no está con la posibilidad de ser igual que los otros entes (hombre es diferente que un león), cada hombre (Juan no es igual que Pedro) tiene su particularidad, pero de su ser hombre es el mismo o la esencia de ser racional.

Cuando se habla del “yo soy” es que existe algo real y por tanto se entiende el ser que vive no es ni pasado ni futuro sino que al mencionar que es un ser actual estamos haciendo alusión al presente.
El yo soy, significa: yo vivo, yo sé, yo quiero, yo amo, pero esto se refiere al hombre, que es actual y temporal. Y el Yo divino es diferente que el yo del hombre, porque es todo, y es el Ser que dirige y orienta toda plenitud, Dios es actual, en este punto quiero tomar este ejemplo de Jesús que dice: Yo Soy la Verdad y la vida, en ningún tiempo está diciendo que será, o que fue, sino que esta hablando en un presente y algo que vive siempre y es admirable.

“El infinito, el universal se contiene y se delimita a sí mismo, mientras que en el finito la forma es la delimitación de un contenido y otros; en esta forma el Yo significa simultáneamente forma y plenitud, el ser que se posee y se denomina totalmente”.
Pag. 361-362.

BIBLIOGRAFIA.
Edith Stein, Ser Finito y Ser Eterno.
ensayo de una ascensión al sentido del ser.
Fondo de la cultura económica México, 1994.

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